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•  Campeón juvenil de Holanda del juego de las damas

 
Como en aquella época las combinaciones de autobús y tren en Holanda eran buenos viajaba sólo por todo el país a participar en torneos. De esta forma conseguí ser campeón juvenil de Holanda con 15 años. El más joven en aquellos años, puesto que los campeones juveniles anteriores siempre tenían una edad entre 16 y 18 años.
Puede parecer extraño, pero un juego popular holandés cambió totalmente mi vida. Este juego de origen español era en una determinada época de mi vida muy importante. Solamente me gustaba jugar, y jugaba horas y horas hasta llegar a un nivel para poder enfrentarme con los mejores jugadores de Holanda. Comencé a jugar con la edad de 13 años y en cuestión de dos años estaba entre los mejores jugadores de mi región, de tal forma que los periódistas se fijaron en mí.
Mi rival era Henk Kemperman de 18 años, puesto que ambos llegamos a la misma puntuación en el torneo y un match de 3 partidas era necesario para determinar quien fuera el campeón juvenil. Dicho mes de 3 partidas se jugaban en Amsterdam y como gané las dos primeras partidas, mi rival, muy desilusionado, no quisó jugar la tercera partida.
Mi favorito en aquellos años era el gran maestro internacional, Piet Roozenburg, el cual vemos en la fotografía arriba. Roozenburg era campeón del mundo en el año 1948 y se había retirado del juego unos 8 años para sacar su doctorado. En 1963 tuve la suerte de estar a su lado, puesto que participó en el campeonato senior de Damas en Holanda. Era una gran sensación ver otra vez este damista en acción. Como todo el mundo esperaba ganó el campeonato de Holanda en este año.
Como campeón juvenil fue invitado a particpar en el Torneo Brinta de Hoogezand con 16 años, donde se presentó también el fenomeno Harm Wiersma de 10 años, el cual me ganó decididamente. Era un talento natural como Mozart en la múscia. También perdí contra Ton Sijbrands, discípulo del gran maestro internacional Reinir Keller. Sijbrands era otro talento natural de 14 años que además era capaz de jugar sin tablero (ciego).
Gracias al torneo internacional de Brinta pude conocer los mejores jugadores del mundo. Habían jugadores de todos los países, con exepción de Rusia. Consecuentemente se hablaba en varios idiomas y desde este torneo vino mi interés en los idiomas y otros países. Me incomodaba enormemente que no pudiera comunicarme con otros gran maestros en alemán, inglés, francés e italiano y de repente consideraba Holanda como un país muy pequeño para mí. Por otro lado no creía en una carrera damistica con fenómenos como Sijbrands y Wiersma, puesto que eran verdaderos genios. Predije que tanto Sijbrands y Wiersma iban a ser campeones del mundo en el futuro, pero la gente se reían de mis palabras. Yo en cambio, lo tenía muy claro y sabía que era cuestión de años. Conocer idiomas y conocer el mundo desde este momento era para mí lo más importante. Dejé este deporte en 1965 cuando estaba entre los mejores jugadores de Holanda. ¡Prueba de que no me había equivocado, era el hecho de que Sijbrands se proclamó campeón del mundo en el año 1972 y Wiersma en 1976!
Desde entonces me gustaba más divulgar este deporte en otros sitios mediante los juegos simultáneos. Es decir jugar contra varias personas a la vez. Lo hice en Holanda y también en un colegio de Beniel (Murcia). Para mí el mejor jugador de todos los tiempos siempre ha sido Sijbrands, y tengo la suerte de que soy uno de los pocos jugadores en el mundo que han podido ganar a este fenómeno. -