Obra en romance para Blanca. Titulo: Nos echais, ¡Mas volveremos! Comp.: Romance Tema: La expulsión de los moriscos del pueblo de Blanca (Valle de Ricote) Nombre del autor: Luis Maria Gonzalez Arias - Madrid |

Nos echáis, ¡Mas volveremos! ¡Nos arrojan los curiales! ¡Nos arrojan como a perros! ¡Nos arrojan con la Cruz! ¡Nos echan de nuestros feudos! Y todo en nombre de Dios. 5 Nos echan, ¡Mas volveremos! Y mientras la soledad, en un caballo del clero, el espanto nos infunde, la agonía y desconsuelo 10 brama en nuestro corazón, porque quedarnos queremos. ¡Señor Todopoderoso! creador del Universo ¿No ves que siervos de Cristo 15 como si fueran trileros se disputan los baluartes? ¡Los últimos de estos fueros! ¿Por qué mas sangre Señor si somos cristianos viejos ? 20 Requisar quieren las tierras, labradas con nuestro esfuerzo, con sudor y con fatiga. ¡Nos echan de nuestro pueblo!! Tantos años, tantos hijos 25 de nuestra hacienda herederos… No veran rielar la luna medio blanca medio fuego sobre el valle de Ricote. Habrán matado el espejo 30 del pueblo de los moriscos, se morirán nuestros huertos bañados con el sudor, con sangre y con atropellos. Aquí dejamos el fruto 35 simiente que en otros tiempos trajeron con abundancia nuestros mayores y ancestros: El persa melocotón naranjos y limoneros 40 albaricoques y especias ¿Y el pago…? Será el destierro. Somos moriscos, cristianos ¡Que se entere todo el pueblo! ¡Que nos recuerde la historia! 45 Nos echais... ¡Mas volveremos.! Volveremos para ver las acequias discurriendo por las campiñas blanqueñas. Ver el ritmo placentero 50 de las norias que trajimos, de otra cultura, otros pueblos. Para ver nuestras montañas y volver a oir sus ecos, (ecos que son nuestras voces) 55 porque ellas, son vigilantes del alma de nuestros muertos. Volveremos para ver el valle verde y sereno hecho por el mismo Dios 60 y partido por el medio con las aguas del Segura. ¡Valle del desgarramiento! Y admirar las balconadas engalanadas de austeros 65 geranios brillando en flor, los jazmines olorientos vistiendo las callejuelas… Nos echais...¡ Mas volveremos! Para agarrar esta tierra 70 que es nuestra por privilegios. Para acunar la cultura encarcelada en el lecho de las mazmorras de Blanca. Beber en el arabesco 75 tapiz, nuestra religión,. nuestras leyes y compendios. ¡Nos habeis quitado todo, una historia, un canto nuevo un sin fin de tradiciones... 80 Aquí no fueron guerreros los que sin tregua robaron nuestras armas, nuestros textos, nuestras casas y mezquitas. No. Aquí fueron los rateros 85 de la religión, ¡Obispos! ¡Letrados del Consejo! ¡Los hombres del santo Oficio! Fueron de Cristo, los siervos. "Los lobos con piel oveja" 90 ¡Mala hierba en el granero!. Está llorando Ricote, estan en Ojós gimiendo, pues desde Blanca hasta Archena no hay una mujer con velo. 95 ¡Que ésto es demasiado llanto! ¡Que son las zambras entierros! Por capricho de un prelado que tiene en la mano un cetro: Juan de Ribera arzobispo 100 predicador de Evangelios, con un brazo adora a Dios, y con otro incita a duelo. Quiere de España una Iglesia, y no le importa que el hierro 105 enderece los rebaños. Un crucifijo en su pecho parece mas un puñal que el símbolo de aquel Leño. Los pasillos de la corte 110 huelen a contubernio. Juan de Ribera atosiga al rey Felipe tercero, y le saca con argucias un bando para el destierro. 115 Llorando Blanca ha quedado, y ya no existen pañuelos para enjugar tanto llanto. Cartagena es cautiverio. 120 Las fauces de las galeras huelen a sarraceno a pesar de ser cristianos. Se vislumbra en las almenas dos estatuas en silencio, 125 el Obispo de Orihuela y el de Segorbe, ¡siniestros! Son como dos pilatos. Quieren echar a los viejos y dispersar a los niños 130 y quieren limpiar sus dedos delante de Juan Ribera. ¡Puede ser Dios tan tremendo! ¡Que religión tan extraña! El bautismo da derechos 135 que sus acólitos matan. Antes fuimos sarracenos, ahora que cristianos somos, por mor de sus maniqueos pasamos a ser infieles. 140 ¡Cuánto Señor, cuánto entuerto! Somos un pueblo ahorrativo, somos demasiado austeros, no compartimos sus guerras. Tienen miedo a nuestro pueblo, 145 tiene miedo de Mahoma, tienen miedo de su miedo. Nuestra estirpe es musulmana. Es un caballo en el viento que vino de desde el Gran Rif, 150 que vino oliendo a desierto, que vino a través de siglos con un culto y con un credo. ¡Os despreciamos cristianos! Si el perdón de ese Dios vuestro 155 no entiende la compasión allá vuestros fundamentos. Otra vez somos de Allah.. La tortura y el destierro, este genocidio inutil, 160 ¿Es el amor verdadero? ¿Mensaje del Dios cristiano, o prepotencia de algún necio? Aunque hagamos lo que hagamos, bien estemos donde estemos, 165 en otro lugar, otra tierra, siempre nos vendrá al recuerdo nuestras Villas de Ricote. Nos echais, ¡mas volveremos! Nos echais como alimañas 170 porque bestias sois por dentro. Nos vamos pero no olvideis que algun día volveremos. Las lágrimas van regando 175 en procesion, hasta el puerto, los huertos de Villanueva, de Abarán, Blanca, en silencio, Ojós, Ulea y Ricote mientras se van al destierro. 180 A caminos y veredas a las calles de los pueblos salian a despedirse vecinos, monjes y clérigos. Los unos con sus abrazos, 185 y los otros con sus rezos. No era perversa la gente. Gracias a Dios todo el clero no tenian el corazón de Ribera, tan malévolo. 190 Pero la gangrena hacía, gangrena del sentimiento, lanzar un grito de rabia un grito de desespero: "Volveremos algún día 195 a nuestras tierras ,blanqueños" nos echan otros cristianos… Nos echan, ¡mas volveremos! Zéjel (Poema morisca de despedida) ¡Ay cristianos! No todos sois inhumanos. Los moriscos os queremos, En Blanca nacido hemos, Y aunque al detierro marchemos Uniremos nuestras manos. ¡Ay cristianos! No todos sois inhumanos. Nos espera Cartagena La salida y la condena ¡Cómo pesa esta cadena! Urcida por tus hermanos ¡Ay cristianos! No todos sois inhumanos. Dejamos aquí la herencia, No será nuestra vehemencia La que busque contingencia, Aunque nos llamen marranos. ¡Ay cristianos No todos sois inhumanos! |