LA OBRA DE LUIS MOLINA (1933) |

La pintura de Luis Molina es
una ventana mágica abierta a
la realidad de lo que le rodea, plasma
con un hábito espectral, mis-
terioso casi místico que nos hace recordar
la poesía fuertemente descriptiva de Juan
Ramón Jiménez, el cromatismo de Reynolds o
el romaticismo de Gericault Sus pinturas me traen evo- cadoras
imágenes de im- poluta sencillez y del siem- refrescante
y contagioso céfiro de lo inmarchitable. |
...y Molina juega con el color en recios toques de materia fáctil que por sí mismos configuran una obra pictórica digna de comtemplarse. B. de Pantorva (Madrid) |
Los bodegones me sugieren nostálgicos
atardecere autumnales, preludio de un buen yantar
en la sencillez de la cocina hogareña,
o la austeridad - casi
monacalde de los hogares más humildes. Sus figuras
nos trasmiten esa indefinible
sensación de confianza, de honestidad,
de autenticidad de los ancianos,
enmarcados en el decorado natural del entrañable
rincón sereno y apacible. Sin duda alguna la pintura de Luis Molina es una obra de arte, seria, importante y de las que hacen que un artista pase a la posteridad. Rogelio Gil Serna |


Magüey Iberico Hijo de Santiago
Oleo sobre lienzo . 43 / 32 cm Oleo sobre lienzo. 90 / 65 |
......en fin, trozos entrañables de la capital con suficiente carga emocional
junto a los valores estéticos que
el pintor añade a la belleza del tema como para
hacer sumamente grata la comtemplación
de su muestra. Pero Luis Molina se recrea en la figura aunque a simple vista tenga y ofrezca la sensación de nerviosas pinceladas, de apuntes rápidos, de una impresión momentánea; su obra, buena en sí, se afianza aún más por la presencia de estos tipos de hombres de la tierra, de oficios y labores murcianas expresadas con magistral pulso y color a tono con el tema y con la austera exigencia de los modelos tomados. Carlos Valcárcel |
PREMIO NACIONAL DE PINTURA TAURINA (ALICANTE 1984) |

Cortejando
Oleo sobre lienzo . 70 / 50 cm |
Si una obra de arte es capaz de transmitirnos la paz, el sosiego,
y consigue que surja dentro
de nosotros en mil surtidores de ilusión,
de esperanza, de luces, formas y colores, con la impronta
de lo tangiblemente sincero, si
una obra de arte -repito- es
capaz de conseguir todo esto, estamos ante una realidad
poética o una poesía realista,
que surge de la paleta
mágica de un auténtico artista. |