LA OBRA DE LUIS FERNANDEZ  (1974)
Arte es el lenguaje de los hombres y arte es la forma de comunicación de un pintor de la tierra, de un hombre incardinado en sus costumbres y quehaceres, en sus verdes y en sus lilas, en su pensamiento y en su sentimiento y, de ahí, de su conocimiento, nace todo su lenguaje. Desde esta perspectiva podríamos decir que transmite lo que ve, pero al contemplar su obra nos damos cuenta que va más allá, que el sujeto percibe el sentimiento y la poesía del autor de su interpretación de la realidad.
El pintor trata de penetrar en lo desconocido del mundo a través del conocimiento, mientras que el hombre, pesimista ya de encontrar a esos dioses perdidos de la genialidad, se entrega a una nueva doctrina de valores, entre los que se alza un nuevo dios que es el de la técnica. Así, el mundo pasa a ser una especulación metafísica, a convertirse en un objeto. Luis ha investigado, ha buscado y ha conseguido encontrarse bien en el camino que ha elegido. "La tierra, sus cosas, sus casas, se convierten en materias primas".
Puerta de Bab Dokala
Plaza de Jamaa Lafna
Plaza de Jamaa Lafna
Luis Ferández es un pintor joven, pero muy maduro en cuanto a su peculiar camino de transmitir cu contenido de maduro, donde cada vez se hace más patente su dominio técnico sobre la creación, sobre la obra pensada y concebida como un pedazo del propio artista.
Zoco de Benguerir
Luis el artista trta de huir de convencionalismos, trata de construir el mundo desde su visión intimista, trata, en definitiva, de ser él mismo y de no convertirse en funcionario de la técnica.
Esta exposición retrata un país, una mirada de respeto y admiración ante todo lo que entra por los ojos del pintor; éste es, además un visionario y su visión de Marruecos tiene mucho de idílica y parece, también, como prefiguradora de un mundo distinto, distante y atrayente.
La instauración incondicionada de la autoimposición por la que el mundo es producido intencional o deliberadamente en virtud de la creación humana, es un proceso que nace de la esencia oculta de la técnica, pero también de su sentimiento, como camino de verdad, de su verdad, para no caer preso del extenso ámbito de la cultura y la civilización que ha cautivado a Luis esos blancos y azules, esas veladuras, esa sugerencia que nos presenta la obra, para que el espectador busque, imagine y viva su propia realidad.
Benguerir - Zona nueva
Bloc el Bour. Benguerir
Creo que Luis Fernández, como buen artista, es exigente consigo mismo y con lo que hace. Su proceso creativo está plagado de horas sin dormir, de buscar y encontrar, de soportes que ofrecen diferentes alternativas, en definitiva, de buscarle salida al sentimiento. Que se haga es algo que agradecemos profundamente todos.

                                                                             
José María López Ballesta
VIAJE A MARRUECOS.