LA OBRA DE LUIS FERNANDEZ (1974) |
A la influencia de su entoro vital se añade, providencialmente, el encanto misterioso
e inexplicable de la noche africana en sus vigilias de guardia durante su
etapa de servicio a la Patria. La persistencia en sus retinas de los contrastes
de aquellas tierras -¡africanas, sí, pero tan españolas!- y su fina sensibilidad,
le hacen volver para saciarse en su belleza y retomar argumentos con los que
plasmar y dar forma.... y vida a sus cuadros. El bagaje personal de Luis Fernández, su currículum es todavía corto, como corto es el tramo recorrido de su joven vida. No obstante, el enclave donde desarrolla su proyecto vital, la cercanía a los grandes maestros de la pintura murciana y, sobre todo, la gran pasión con la que alimenta su arte permiten augurar a Luis Fernández un futuro tan esplendoroso como la tierra misma que acoge sus sueños de juventud. Murcia, febrero de 1998 José Fernández López Director General de Patrimonio de la Comunidad Autónoma de Murcia |
Hace algo más de dos años irrumpe con fuerza un pintor local que quiere tomar el
relevo, que asume entusiásticamente - creo que es una buena definición de su carácter
- su papel de eslabón entre las generaciones pasadas y la felizmente presente
de Pedro Cano y del que se vislumbra ya una proyección exitosa en los umbrales
del tercer milenio. Parece, en efecto, que Luis Fernández emerge como el
continuador de una fecunda dinastía de artistas plásticos, como el próximo
pintor blanqueño de ese rosario interminable surgido de la esplendorosa luz
del valle. |

Han bastado unas pocas muestras de ámbito local y regional para que su nombre se
haya expandido en los ambientes pictóricos de la capital de nuestro antiguo reino.
Su obra consigue plasmar un mundo estético singular e inconfundible. Poseedor
de una técnica muy considerable para su edad y sus circunstancia, su dominio
del dibujo le permite enfrentarse a la realidad con mayor precisión, también con
la máxima delicadeza, no exenta de un sello muy definido y personal. |