Escultor blanqueño José M. Molina Palazón ha realizado la imagen de Jesús Triunfante
La obra ha sido realizada en madera de pino de Suecia por el escultor José M. Molina Palazón en su taller-estudio de Blanca. El artista se ha formado en el taller de José Hernández Navarro al cual considera su maestro desde el punto de vista técnico. En el sentido estético fuera de la pura técnica, José Molina siempre ha buscado un verdadero ente personalista, el sentimiento autodidacta que te hace valorar las enseñanzas de todos los grandes maestros, desde la Antigüedad, Renacimiento, Barroco, Neoclasicismo hasta los Contemporáneos.
El pasado día 24 de marzo de 2002, Domingo de Ramos,
se estrenó en la localidad de Mula la imagen de Jesús
Triunfante “La Borrica”, la cual será titular de la recién
fundada Cofradía de Jesús Triunfante y Santiago Apóstol.
La obra Jesús Triunfante nos muestra a pesar de su juventud (23 años), un alejamiento de la teatralidad, entendiéndose esta por expresiones y ademanes forzados cercanos al mundo de lo patético; observamos cierto aire de barroquismo pero conjugado con una modernidad latente. Es una imagen de vestir por deseo expreso de la Cofradía, que nos presenta una bella composición, de buen modelado y fina sensibilidad logrando así integrarla correctamente en el espacio.

Cristo se yergue majestuoso sobre la borrica, a horcajadas, su cabeza es de gran hondura expresiva, sin violencias efectistas ni recursos de fácil dramatismo, posee rasgos puros, expresión contenida, nariz dibujada, boca cerrada esbozando una leve sonrisa, barba poblada, cabello largo y ondulado al viento, que cae por la espalda deslizándose en una serie de complicados y trenzados bucles; presenta una novedad iconográfica, ya que dispone la raya del pelo en un lado (aunque a lo sumo pueda recordar la raya lateral en los pelos húmedos de los Cristos del maestro valenciano Mariano Benlliure). Con la mano derecha bendice al pueblo y con la izquierda sujeta las riendas del animal.
Cristo se yergue majestuoso sobre la borrica, a horcajadas, su cabeza es de gran hondura expresiva, sin violencias efectistas ni recursos de fácil dramatismo, posee rasgos puros, expresión contenida, nariz dibujada, boca cerrada esbozando una leve sonrisa, barba poblada, cabello largo y ondulado al viento, que cae por la espalda deslizándose en una serie de complicados y trenzados bucles; presenta una novedad iconográfica, ya que dispone la raya del pelo en un lado (aunque a lo sumo pueda recordar la raya lateral en los pelos húmedos de los Cristos del maestro valenciano Mariano Benlliure). Con la mano derecha bendice al pueblo y con la izquierda sujeta las riendas del animal.

Merece ser destacado el pormenorizado estudio anatómico-animalístico del que hace alarde en la concepción de la borrica, la cual dispone en acción inmediata a la típica zancada que estos suelen dar.

La obra de José M. Molina ya está siendo merecedora de todo tipo de elogios. Ha sido felicitado por D. Manuel Ureña Pastor (Obispo de la diócesis de Cartagena), que contempló la obra in situ en su taller-estudio, igualmente por el Vicario. D. José Abellán Ibáñez y de su cura Párroco D. José Carbonell Martí. Especial mención merece la gran acogida que con sorpresa y entusiasmo ha tenido el joven artista en su localidad natal, Blanca, que ya lo consideran un artista abanderado de la misma, al igual que de otras localidades vecinas como Cieza, Abarán, Ricote, etc. que desconocían su buen hacer.
Los muleños confiaron siempre en el artista, sabedores de que la obra estaría a la altura de la gran calidad imaginera que en la localidad, escultores de la categoría de Sánchez Lozano, González Moreno y su maestro José Hernández demostraron en su día.

Señalar por último que la obra se pretende sea venerada en la Iglesia de Santo Domingo de Mula.

Pedro Fernández Oliver
( Lcdo. en Historia del Arte)
Fotos: José María Molina Galera
En número 10 de la Revista Periódica del Consejo de la Juventud de Blanca

(http://www.terra.es/personal2/cjb.blanca/revista.html)